Textil
 Judío
 Mateo Hernández
 Valeriano Salas
 Taurino
 Arte Sacro
Museo Textil de Béjar El Ayuntamiento de Béjar adquirió un predio industrial en la zona Norte del municipio para su reconversión en Museo Textil. El conjunto fabril, ubicado en La finca, denominada “San Albín” se compone de dos edificios de dos y tres plantas respectivamente, comunicados por el volumen central que servía de alojamiento de la maquinaria hidráulica. Su ubicación en la ladera Norte, junto al río, es la más característica de las industrias textiles tradicionales de la ciudad, con una tipología aislada, formadas por conjuntos de edificios que se han ampliado, renovado y adecuado a las necesidades de producción de cada momento. En este conjunto fabril se ubicó en los últimos tiempos la industria conocida como “Tintes Gilart”. Su antigüedad no está documentada, pero se estima en torno a doscientos años, con adaptaciones y reformas sucesivas. La finalidad de este Museo es la conservar y difundir el patrimonio científico y técnico que ha generado la industria textil en Béjar a lo largo de los siglos. Este museo, inaugurado en marzo de 2015, alberga una gran colección de maquinaria textil diversa así como trajes militares hechos con paños de Béjar y otras curiosidades derivadas de la industria textil. Durante la visita que se puede contemplar, además, todo el ciclo textil: cardado, hilatura, tejeduría, tinte, aprestos y acabados así como la confección de trajes como conclusión del proceso.
Museo Judío El Museo Judío nace y se configura a instancias de D. David Melul, personalidad de especial relieve e influencia en el seno de las comunidades judías de España. Durante su vida acarició la idea de crear un museo que recordara el pasado judío de Béjar, acordando con el Ayuntamiento su instauración y realizando las gestiones de compra de un inmueble adecuado, fue su benefactor y aportó, junto con el Consistorio, los fondos económicos necesarios para la adquisición del edificio en el que se ubica. Posee un Plan Especial de Protección aprobado en 1996. Su valor arquitectónico le incluye dentro del Catálogo de edificios y elementos protegidos, como casa solariega de finales del siglo XV o vivienda noble gótica, tal como aparece en el Inventario de Patrimonio Artístico del Ministerio de Cultura. La exposición permanente: Planta baja: Cuenta la historia de los judíos desde su llegada a la Península Ibérica así como la de los judíos de Béjar hasta el momento de su expulsión, la religión y las fiestas judías. Finaliza en la Sala de los dos destinos con el Edicto de expulsión de los Reyes Católicos de 31 de marzo de 1492. Planta primera: Recrea la vida de los conversos en la España cristiana y la intervención del tribunal de la Inquisición contra los falsos conversos. Planta bajo cubierta: Vida y cultura de los judíos que en 1492 marcharon al exilio y de sus descendientes y, de modo especial, los de apellidos Béjar o Bejarano dispersos por los cinco continentes.
Mateo Hernández Ubicado en la nave de la que fuera iglesia de San Gil, Escuela de Maestría Industrial y Ayuntamiento. Fue inaugurado el 25 de agosto de 1980. Es un edificio de líneas modernas, compuesto de dos plantas, que alberga en su interior gran parte del legado hecho por el escultor bejarano, de renombre internacional, Mateo Hernández al Estado Español. Este edificio custodia medio centenar de esculturas realizadas desde 1913 hasta su fallecimiento en 1949. Obras en talla directa, sobre distintas piedras de gran dureza, que no dejan indiferente a nadie. Considerado uno de los mejores escultores animalistas del siglo XX, sus obras recorrieron el mundo en exposiciones temporales alcanzando tal relevancia que algunas de ellas forman parte de las colecciones de museos como el Metropolitan de Nueva York: Pantera Negra ( una de sus obras más conocidas e impresionantes) o el Museo de Luxemburgo: el Marabu. En el Ábside de San Gil, edificio anexo al museo, se puede visitar el Autorretrato Sedente, una de sus obras más emblemáticas, tallada en diorita y que le llevo cinco años esculpir, debido a sus enormes dimensiones. Además de las obras de Mateo Hernández, el museo expone parte de la donación realizadas por los familiares de otro artista bejarano: Francisco González Macías, escultor que destacó, entre otras, por la multitud de encargos religiosos, siendo varias las cofradías e iglesias las que cuentan con obras suyas. El edificio principal del museo se encuentra totalmente adaptado para minusválidos, con rampa de acceso, ascensor y cartelas de descripción de las obras en Braille.
Valeriano Salas Este museo, ubicado en el antiguo Convento de San Francisco, y cuya existencia inicial data de 1966 (aunque situado en sus origines en el Palacio Ducal y compartiendo contenidos de otra procedencia) acoge una abundante y curiosa colección de obras de arte, resultado de la donación hecha al Ayuntamiento de Béjar por María Antonia Tellechea cumpliendo así la voluntad de su marido fallecido, Valeriano Salas. No se comprendería bien la extensa y variada colección que el museo alberga sin entender la rica personalidad de quien la hizo posible. Valeriano Salas fue un hombre inquieto, creó y dirigió hasta su muerte la revista “Geográfica Española” y fue fundador, junto con otros colaboradores, de la Asociación Española de Amigos de los Castillos y nombrado en 1947 Director del Archivo Fotográfico Hispánico del Ministerio de Asuntos Exteriores. A esto se sumaba su interés por el arte y la cultura. Viajó incansablemente por todo el mundo, de lo que dejó constancia en un magnífico archivo fotográfico, y fue precisamente en estos periplos por Europa, África, Japón, India e Irán donde adquiere buena parte de las obras que podemos admirar. A las que sumará sus adquisiciones en subastas y anticuarios, y también por su relación directa con los propios artistas como es el caso de Roberto Domingo. De esta manera consiguió reunir un conjunto de obras que destaca tanto por lo numeroso (el legado está compuesto por un total de 214 piezas) como por lo infrecuente de algunas de ellas, concretamente las del arte oriental en los museos y colecciones españolas. Para una mejor comprensión del museo se ha mantenido la disposición por secciones (Pintura Europea, Pintura Española del siglo XIX, Manufacturas Europeas y Arte de Oriente) tal y como en su día quedara expuesto en el catálogo de Torralba. La sección de pintura española está compuesta por veinticinco piezas pertenecientes casi en su totalidad al S. XIX. Pintura europea. Integrada por obras de diferentes escuelas europeas (holandesa flamenca, francesa y alemana) que van, cronológicamente, desde el siglo XVI al XIX. Destacan por número y por calidad las obras holandesas y flamencas del siglo XVII, de autores como Gerrit van Donk, Cornelis Saftleven, Pieter Neefs el viejo o Marteen van Valckenborgh. Arte oriental. Es el conjunto más numeroso de todo el legado y lo conforman piezas de carácter suntuario, artes aplicadas y algunas esculturas de diferentes países asiáticos. Cabe destacar en primer lugar los manuscritos Persas e Hindúes (S. XVIII y XIV) con caracteres árabes y sánscritos, iluminados con motivos vegetales, heroico novelescos o los propios de la religión coránica y brahmánica, y, aunque la factura es de diferente calidad, la ornamentación, y la rica y variada policromía, hacen atractiva la serie. Artes industriales de Europa. Se agrupan bajo este epígrafe un conjunto dispar, tanto por su procedencia como por sus fechas de realización, de obras de carácter suntuario entre las que destacan, sin duda, los esmaltes Limoges y las porcelanas de Sevres, a los que se unen marfiles, bordados y otros objetos de distinta condición material y difícil clasificación. Una de las zonas del museo recrea elegante y significativamente lo que podría ser la estancia de un coleccionista. Destacar no solo la sorpresa sino también la admiración y el reconocimiento que este museo causa entre todos aquellos visitantes que sin conocimiento previo del mismo lo visitan de forma casual y manifiestan no esperar encontrar tal riqueza artística ni de tal importancia.
Museo Taurino En el paraje de "El castañar" a tan solo 2 km de Béjar y a 300 metros del Santuario del Castañar se encuentra la plaza de toros más antigua de cuantas existen en España. Situado en el edificio que alberga el palco de presidencia, las taquillas, servicios sanitarios y demás servicios de la plaza, encontramos el museo "Taurino", en el cual actualmente se exponen gran variedad de objetos y enseres relacionados con la fiesta y los toros. Podemos encontrar diferentes objetos relacionados con toreros que han pasado por nuestra plaza de toros, entre ellos el bejarano Isidoro Pamo "Salamanquinito". Plaza de Toros Ubicada a más de 1.000 m de altitud, en el paraje de "El castañar" a unos 3 Km. De la ciudad, está considerada como la Plaza de Toros más antigua de España. Data de 1667, el primer festejo del que tenemos constancia que se realizó en una improvisada plaza cerrada con maderas y con el objeto de sufragar los gastos de las obras llevadas a cabo en el Santuario de la Virgen del Castañar, patrona de la ciudad. En 1707, con motivo del nacimiento del Príncipe de Asturias, que luego reinó con el nombre de Luis I de España, se celebró por segunda vez la fiesta taurina, en esta ocasión en una plaza construida con maderas enrejadas, posteriormente fue construido el coso taurino, obra de fábrica, y que se ha conservado hasta nuestros días. Según un libro de cuentas de la cofradía de la Virgen del "Castañar" en septiembre de 1711 la actual plaza de toros estaba ya construida. Esta plaza tiene un aforo de entre 3.500 y 4.200 localidades y se configura como un como un polígono exento que encierra un coso circular de 41 metros de diámetro. Está considerada como una plaza de 3ª categoría, y conserva el mismo perímetro y superficie general, con los chiqueros y dependencias que en su día autorizase el Duque D. Juan Manuel II. De la segunda mitad del siglo XIX, es el edificio de tres plantas que cobija el palco presidencial, taquillas, servicios sanitarios y palcos. Así mismo, después de algunas reformas pasa a tener el ruedo redondo ya que en un primer momento tenía una estructura rectangular, quedando hoy en día algunos restos en su primera forma en la parte Este del graderío. Fue restaurada en 1962 teniendo el festejo de reinauguración el día 1 de mayo de aquél año. El 9 de agosto de 1996 fue reinaugurada tras 27 años de inactividad con una corrida en cuyo cartel aparecían Emilio Muñoz, José Miguel Arroyo "Joselito" y José Ignacio Sánchez que lidiaron toros de Manuel San Román Valdés. En la restauración se mantuvieron los dos tendidos originales labrados directamente en la piedra, además de haber dotado a la plaza de un callejón. Actualmente el edificio que alberga el palco presidencial, las taquillas, enfermería y palcos se encuentra el museo taurino instalado en 1998, en el cual se pueden contemplar objetos relacionados con el mundo de la tauromaquia. Durante el año 2011, los bejaranos celebramos el 300 aniversario de este monumento, organizándose una serie de actos que hicieron brillar en todo su esplendor a nuestra Ancianita.
Museo de Arte Sacro El Museo de Arte Sacro tiene como ámbito expositivo un edificio singular en la Historia de la Villa de Béjar: la iglesia de Santiago, la construcción religiosa más antigua que se conserva y constituye una representativa de la religión en Béjar a lo largo de los siglos. Las piezas que componen el museo pertenecen a las parroquias de Santa María la Mayor y El Salvador de Béjar. Nuestra Señora de Media Villa: esta imagen, en madera tallada con restos de policromía y lienzos adheridos a la talla, podría ser la representación mariana más antigua conservada en Béjar, pues por su estilo podría fecharse en torno al siglo XIV. Procede de la iglesia de Santa María la Mayor. Inscripción funeraria medieval: es original de la iglesia y se fecha en 1316. Dice así: Michael Domingo Escud: fino: quatro dias de jullio: era de mill y CCCXVI años: mataronlo moros: ende Cordoba Pater: noster: por el i alma del finado. de la: fizo: el orcd: Y. Q. P. D. Virgen de Nuestra Señora de la Antigua: inspirada en la Virgen de la Antigua de la catedral de Sevilla, con variaciones y de tamaño reducido, se fecha a finales del siglo XV, debiéndose a los pinceles, según la tradición local, del pintor Pedro Bello. Su emplazamiento original era el antiguo retablo mayor de esta iglesia desaparecido en el siglo XVIII. La devoción a esta advocación pudo llegar a través de don Pedro López de Zúñiga, señor de Béjar, que participó en la toma de Antequera. Retablo Mayor de la iglesia de Santiago: del siglo XVIII vendría a sustituir a otro anterior del siglo XV compuesto por pinturas sobre tabla, del que sólo se conserva el de la Virgen de la Antigua. Las hornacinas laterales alojan las tallas de San Marcos, y Santiago peregrino. En el centro estaría situada la pintura de la Virgen de la Antigua. En las hornacinas pequeñas del banco del retablo, San Joaquín y Santa Ana. El conjunto está presidido por un relieve deSantiago Matamoros. Conjunto de ropa litúrgica: selección de piezas de vestimenta litúrgica de gran variedad y calidad de los siglos XVIII al XX. Ternos completos negros, blancos y rojos, capas pluviales, estolas, collarinos, albas y frontales. Destacan dos frontales de seda: uno con complicados motivos florales entrelazados de vistosos colores, el otro teniendo como motivo central a la Virgen Inmaculada con fondo de estrellas bordadas en oro. Cristo yacente: Pieza que data de principios del siglo XVI, esculpida en piedra caliza, y de tamaño mayor del natural, fue escogida para la exposición de Las Edades del Hombre de Ponferrada (2007). Fue trasladado desde la capilla del hospital de San Gil hasta este templo de Santiago.